La derecha, como postura política, ha sido históricamente etiquetada de manera despectiva y tergiversada a través de estrategias ideológicas que buscan desprestigiarla. Con frecuencia se asocia injustamente con el nazismo o se presenta como una amenaza al progreso social. Sin embargo, esta perspectiva política se basa en principios fundamentales como la libertad, el respeto por los derechos individuales y la responsabilidad personal. En este texto, desglosaremos los elementos clave que hacen de la derecha una alternativa viable y vigente ante los desafíos actuales.
La confusión, es común escuchar que los términos «izquierda» y «derecha» son obsoletos, pero esta afirmación refleja una falta de comprensión sobre las doctrinas políticas. La derecha, lejos de ser un vestigio del pasado, ofrece soluciones actuales frente a problemas como el globalismo, el crimen organizado y las fake news.
´´Blanco o negro, nunca en el centro´´
Siempre respetando los principios claves de la derecha.
- Menos Estado:
La derecha aboga por un Estado reducido que empodere al ciudadano, limite la burocracia y minimice la corrupción. Menos intervención estatal significa menos impuestos y menor endeudamiento público. - Primacía del Derecho:
En lugar de depender de líderes mesiánicos o partidos políticos, la derecha propone que todos sean iguales ante la ley, promoviendo una verdadera democracia. - Federalismo:
La descentralización permite a las ciudades gestionar sus recursos y decisiones políticas de manera autónoma, fomentando el desarrollo local. - Propiedad Privada:
La capacidad de administrar bienes propios es esencial para la ciudadanía plena. - Libertad Individual:
La derecha defiende todas las formas de libertad, siempre que respeten el proyecto de vida de los demás. - Rechazo al asistencialismo:
Lo «gratuito» proviene de los impuestos de los ciudadanos. Este enfoque fomenta la responsabilidad individual y propone mecanismos privados para servicios básicos. - Capitalismo y libre mercado:
El mercado, autorregulado por la oferta y la demanda, fomenta la producción de riqueza. En este sistema, el trabajo, el ahorro y la inversión son motores del progreso. - Protección de tradiciones:
Sin rechazar lo foráneo, la derecha valora las tradiciones nacionales y el patriotismo como elementos de identidad. - Moral judeocristiana:
Los valores infundidos desde la familia, como la justicia y la beneficencia, son esenciales para la cohesión social. - Individualismo:
La derecha otorga primacía a los derechos fundamentales: vida, propiedad y libertad. Este enfoque fomenta la autodeterminación y la responsabilidad personal.
Por qué la derecha no es el enemigo. Contrario a lo que afirman sus detractores, la derecha no promueve la desigualdad ni el autoritarismo. Su propuesta es que cada individuo sea dueño de su destino, libre de la opresión de gobiernos despóticos y estatismos excesivos.
La derecha ofrece una alternativa sólida para superar la miseria y la dependencia que han caracterizado a muchos gobiernos autoritarios. Al defender la libertad, la responsabilidad individual y el respeto por los derechos fundamentales, propone un camino hacia una sociedad más próspera y equilibrada. Es hora de dejar de temer a esta postura política y reconocer su valor para transformar nuestras vidas, nuestras familias y nuestras naciones.








































