En los albores de la independencia dominicana, cuando el eco de la libertad apenas comenzaba a resonar entre las montañas y llanuras de la isla, surgió un canto vibrante que buscaba unir los corazones de un pueblo decidido a romper las cadenas de la opresión. Fue en este contexto que Félix María del Monte, un destacado poeta y patriota, escribió en 1844 la Canción Dominicana, considerada el primer himno de la República Dominicana.

El poema, cargado de fervor bélico y espíritu nacionalista, reflejaba el anhelo de los dominicanos de sacudirse el dominio haitiano, llamando a las armas y proclamando la necesidad de vencer o morir por la libertad. Aunque con el tiempo este himno fue reemplazado por el actual Himno Nacional Dominicano, la Canción Dominicana ocupa un lugar importante en la historia, como símbolo de resistencia y orgullo patrio.
Canción Dominicana
(Primer Himno Dominicano)
Por Félix María del Monte (1819-1899)
¡Al arma, españoles!
¡Volad a la lid!
¡Tomad por divisa
“Vencer o morir”!
I
Nobles hijos de Santo domingo,
erguid ya vuestra frente guerrera,
y sañudos volad tras la fiera
que el solar de Colón devastó.
A sus huestes cobardes e impías
el terror y exterminio llevemos,
y los himnos de gloria cantemos
secundados del fiero cañón.
¡Al arma, españoles!
¡Volad a la lid!
¡Tomad por divisa
“Vencer o morir”!
II
¡Guerra a muerte sin tregua, españoles!
Si ser libres por siempre queremos
de la historia con sangre borremos
cuatro lustros de llanto y dolor.
Sepa el mundo que a nombres odiosos
acreedores jamás nos hicimos,
y que siempre que gloria quisimos,
nuestro carro la Gloria arrastró.
¡Al arma, españoles!
¡Volad a la lid!
¡Tomad por divisa
“Vencer o morir”!
III
¡No hay piedad! El haitiano insolente,
penetrando hasta nuestros hogares,
profanó nuestros templos y altares,
nuestros fueros osó atropellar,
y el pudor de la cándida virgen,
y las canas del mísero anciano,
y cuanto hay de sagrado en lo humano
ultrajó con orgullo procaz.
¡Al arma, españoles!
¡Volad a la lid!
¡Tomad por divisa
“Vencer o morir”!
IV
Mas hoy tiembla convulso, leyendo
de los cielos la justa sentencia,
y amenazan su odiosa existencia
diez mil lanzas que afila el honor.
¡Compatriotas, el éxito es cierto!…
Libertad con valor conquistemos,
y el cruzado estandarte plantemos
del tirano en la oscura mansión.
¡Al arma, españoles!
¡Volad a la lid!
¡Tomad por divisa
“Vencer o morir”!
La Canción Dominicana de Félix María del Monte encarna el espíritu combativo de una nación que luchaba por su soberanía. Aunque no perduró como himno oficial, su legado vive como testimonio de los primeros pasos de la República Dominicana hacia la libertad. Este himno es un recordatorio de las raíces de resistencia y valentía que definieron a un pueblo dispuesto a todo por su independencia.







































