Cuando hablamos de la palabra duelo, casi siempre pensamos en la pérdida de un ser querido. Pero pocas veces consideramos cuántas otras cosas perdemos a lo largo de la vida: amistades, trabajos, lugares, oportunidades, versiones de nosotros mismos.
Cada una de estas pérdidas, por más pequeñas que parezcan, deja una huella emocional que muchas veces no sabemos nombrar. Y es que el duelo no solo responde a la muerte; también se manifiesta cuando algo que considerábamos propio —una rutina, un proyecto, un vínculo— deja de estar.
Desde esta perspectiva, me resuena cuántas veces, trabajando procesos de duelo en consulta, encuentro a mis pacientes transitando algo muy distinto a lo que “dice el librito”. No hay orden lineal, no hay una sola emoción a la vez. A menudo, lo que aparece primero no es la tristeza, sino el enojo, la culpa o incluso la confusión.
Especialmente la culpa. Esa que llega como un juicio interno que nos dice: “Pudiste haber hecho más”, “Si tan solo hubieras actuado diferente…”. Y desde ahí, el duelo no solo duele, sino que castiga.
He notado una peculiaridad constante: los arrepentimientos en el duelo no suelen girar tanto en torno a los errores cometidos, sino a las oportunidades que no se tomaron. Los “debí haber ido”, “por qué no lo llamé”, “si tan solo le hubiera dicho cuánto lo amaba”, “pensé que habría más tiempo”.
Y eso nos recuerda una verdad dura, pero honesta: no siempre nos duele lo que pasó, sino lo que nunca pasó. Nos pesa más lo que no dijimos que lo que dijimos mal. Nos remuerde más el abrazo que no dimos que el malentendido que tuvimos. Nos persigue más el “te quiero” guardado que la discusión que no supimos manejar.
El duelo, muchas veces, es también una conversación interrumpida.
Por eso, este escrito viene con una invitación:
Decir.
Llamar.
Estar.
Abrazar.
Pedir perdón.
Reír más.
Dejar menos para después.
Porque el duelo es inevitable, pero el arrepentimiento ese, a veces, podemos evitarlo.
¿Y si mañana no tienes la oportunidad de decirlo, te sentirías en paz con lo que te callaste hoy?




































