Más Allá del Mito

El 5 de enero es una fecha mágica, especialmente para los niños, quienes esperan con ilusión los regalos de los Reyes Magos de Oriente: Melchor, Gaspar y Baltasar. Sin embargo, la historia de estos personajes, que aparece por primera vez en el Evangelio de San Mateo, está llena de misterios y simbolismos.
En el evangelio, se menciona a unos «magos» provenientes de Oriente que, guiados por una estrella, llegaron a adorar al rey de los judíos recién nacido. Aunque no se especifica cuántos eran ni se les atribuyen nombres o títulos reales, esta narrativa sentó las bases para las leyendas posteriores. Ofrecieron tres regalos al niño Jesús: oro, incienso y mirra, cada uno con un profundo significado simbólico.
Astrólogos o Reyes
En los Evangelios Apócrifos, ricos en detalles sobre los magos, el término «mago» se interpreta como «astrólogo», una figura sabia capaz de leer las estrellas. Esta conexión con la astrología reforzó su rol como guías espirituales y visionarios.
La Edad Media transformó a estos magos en reyes y les dio nombres que se popularizaron: Melchor, Gaspar y Baltasar. El famoso mosaico del siglo VI en la basílica de San Apolinar el Nuevo, en Ravena, Italia, es una de las primeras referencias visuales a estos personajes. Sus nombres también fueron relacionados con poderes mágicos; se creía que invocarlos podía proteger contra enfermedades como la epilepsia.
Tradiciones y Costumbres
En España, los Reyes Magos tienen un lugar central en la cultura. La Cabalgata del 5 de enero es uno de los eventos más esperados, donde los Reyes desfilan en carrozas, reparten caramelos y recogen las cartas de última hora. Los zapatos, limpiados y dejados en el balcón, esperan llenarse de dulces y regalos.
En América Latina, estas tradiciones también han echado raíces, aunque algunas se han adaptado. En la República Dominicana, se destaca la figura de la Vieja Belén, una alternativa para los niños que no reciben regalos el 6 de enero.
La Vieja Belén: Solidaridad y Esperanza en la República Dominicana
La Vieja Belén es un personaje folclórico dominicano asociado con la generosidad y la solidaridad. Su celebración ocurre el 13 de enero, una semana después de la Epifanía. Esta figura lleva regalos simples a los niños, ya que se la representa como una mujer anciana y de pocos recursos que no puede cargar juguetes pesados.
Existen varias versiones sobre su origen. Una de ellas señala que la Vieja Belén se inspiró en una dama de San Pedro de Macorís que, entre las décadas de 1930 y 1940, recolectaba dinero para comprar juguetes para niños pobres. Otra versión la vincula con La Befana, un personaje italiano que entrega caramelos y carbón a los niños según su comportamiento.
Aunque esta tradición ha perdido relevancia con el tiempo debido a la modernización y los cambios culturales, sigue siendo una esperanza para los niños que no reciben regalos en las fechas tradicionales. Para muchas familias de bajos recursos, la Vieja Belén representa una forma de llevar alegría a los más pequeños y mantener viva una costumbre que celebra la bondad y el espíritu de compartir.

Los Reyes en la Historia
La Adoración de los Reyes Magos ha sido inmortalizada en el arte. Durante el Renacimiento, pintores como Botticelli, Fra Angelico y El Greco recrearon esta escena cargada de espiritualidad. La imagen de los Reyes arrodillados ante el niño Jesús en un humilde establo simboliza la unión de culturas y la adoración universal.
Un legado vivo
Los Reyes Magos son más que una tradición infantil; representan la unión entre la fe, la ciencia y la cultura. Desde su origen como sabios astrólogos hasta convertirse en figuras centrales de la Navidad, su historia es un testimonio de cómo los mitos evolucionan y perduran. En un mundo marcado por la tecnología, la magia de esperar a los Reyes, limpiar los zapatos y preparar comida para los camellos nos conecta con nuestras raíces y refuerza los lazos familiares.







































